miércoles, 27 de agosto de 2008

Wall-E

Existen algunas películas de efecto retroactivo, bombas perfectamente diseñadas para sólo activarse cuando están bien dentro del cuerpo incauto del espectador. Las peores no estallan, se conforman por ir derritiendote por dentro, emitiendo flatos destructivos e irritantes. Esas funcionan en una suerte de imitación perversa del caballo de Troya, se revisten de capas de azúcar y esplendor visual irresistible, para al ser digeridas mostrar todo su potencial aniquilador.

¿En qué momento Pixar dejó de hacer memorables pelis para adultos para pasar a disneyzar sin música a ritmo de limpiar carteras en todo tipo de merchandaising?

Dicen que esta peli es una joya de la ciencia ficción, que su espíritu es un homenaje precioso a aquellas viejas historias que guardamos todos dentro con gran cariño. A mi sinceramente me parece una ñoñería antropocentrista y narcisista, que se apropia de valores individualmente preciosos cocinándolos en una estructura de utilidad de correctitud política tan efectiva y ampulosa como vacía de contenido.

Parece ser imperativo uniformar a los niños dentro de una burbuja buenista de corte idealista que funciona mejor y es más deseable cuanto más lejos de la realidad esté. Nos empeñamos en introducir a los niños en mundos de fantasía comercial impolutos y aseptícos en los que introducimos valores morales previo una violación estricta pero pulcra de los mismos.

Uno pone en un lado el cine del estudio Pixar y el de Gimbly y no puedes evitar llorar. El exceso en el cuidado en la puesta en escena, el despliegue tecnológico, el cuidado en la construcción de los personajes, todo eso es tan sobresaliente que esconde en la práctica muy bien la absoluta inanición en lo moral, la pedagogía moral de azucarillos simplona.

Porque la peli aún con sus capas de antropocentrismo brutal (esos dos robotitos enamorados, tan pulcramente él rudo chico sencillo y vital, y ella mujer estilizada, muy a corde con nuestros tiempos, con poder destructivo y todo -qué chachi chicas!!!-), la tímida denuncia del adocenamiento tecnológico que desde luego satisface a los padres que no entienden una mierda de lo que es el messenger pero que miran con preocupación el uso intensivo que sus hijos hacen de él. Como puede verse la amalgama comercial de conservadurismo con progresía es tan perfecta que dificilmente moleste a nadie.

Añade el tímido ecologismo, el humor blanco sustentado en diversas maneras de dar vueltas a los prototípicos problemillas de pareja clásico.

No niego el que me lo haya pasado bien viéndola, ya digo que el efecto es retroactivo, conforme pasan los minutos de su visionado más duele el estómago. El mensaje es el mismo que sacas viendo el canal disney, no sólo ya con las series para niños sino especialmente las de puveres y adolescentes tempranos. Su ciencia ficción representa en realidad poco más que un escenario hueco y vacío, identificable perfectamente para todo cristo, cargado de buenismo maravilloso, pero sólo epidermicamente, el fondo de todo el rollo es la Moral Comercial (TM) con la que nos han criado desde los usa desde hace ya unas décadas.

Y pienso en Mononoke, en su discurso moral, pienso en las putas concretamente (oh, salen putas en una peli infantil, puuutaaaas), o en el carácter extrañamente conciliador de Asitaka, su prota. Recuerdo Nausica y me entran ganas de vomitar... dios, ¿qué está pasando?

Duele en el alma ver cómo el discurso del tipo "es un ser sencillo, sólo metal y viejos circuitos, pero en sus ojos esconde un Alma entrañable, lleno de ternura" Joder, uno recuerda a Nietszche y no puede menos que estremecerse ante tal flagrante muestra de las mecánicas del pensamiento débil, el eterno discurso falso y repugnante de bajar la cabeza, de someterse y ensalzar a lo débil, arrogado y servil.

Ya sabemos que el alma es en el fondo el sustento del sentimiento humano, es lo mejor, porque si se nos ocurre por un poco pensar que también el pensamiento debe venir de algo así o tener su importancia entonces estamos condenados. Walle tiene alma porque tiene sentimientos, porque es sencillo y no se cuestiona nada. De ser crítico y tener una consciencia propia quizás las cosas serían diferentes, a lo mejor incluso el amor que prescindiendo del componente sexual (sublimado en sentimiento claro, pero recordando continuamente la procreación en lo subliminal, juas juas juas), pero siguiendo la estela disney eso no es tener alma.

Tener alma es ser bello por dentro, cándido y estar prendado de sentimentalismo. Los mansos heredaran el cielo.

Vayamos preparando a los niños para eso.

PD: Si tienes la desgracia de ver esta peli, trata de ponerte The Wall de Pink Floyd en las dos horas posteriores, las agujetas mentales duran mucho...

Y a mi hija le gustó.

Joer.

4 comentarios:

Mott dijo...

Lo peor es que el comienzo de la pelicula prometia y todo... Esa Tierra abandonada, repleta de basura y ese diminuto robot, unico superviviente encargado de limpiarlo todo auguraban una historia distópica al estilo de Naves Misteriosas.

Pero entonces (demasiado pronto como para llegar a disfrutar de esa Tierra postapocaliptica) llegó el ipod flotante y la jodió. A partir de ahi, la historia va cuesta abajo. Deja de ser un cuento cifi para convertirse en una comedieta vulgar mas.

Aun asi, que uno llegue a disfrutar de esta peli, dice mucho acerca del estado de la cifi en cine hoy dia.

padawan dijo...

intentaba mantenerme al margen de cualquier información sobre esta peli, pero básicamente tenía bastantes temores que me has confirmado :S

Ataulfo dijo...

Hombre Knut, hasta que no he visto la entrada de los Blogs en el idem de Nacho no sabía que te habías hecho uno. Me alegra volver a leerte.

Y sigues insobornable por lo que veo, el robot con ojitos no ha logrado ablandar tu corazón. No puedo negarte la razón, aunque particularmente disfruté enormemente con la primera parte de la película, mientras no salen de la tierra, creo que es de una imaginación y un gusto por el detalle pocas veces visto. Claro, que al final no deja de ser un producto para toda la familia bastante buen rollista.

Tampoco creo que haya que echarla a los leones por eso, hay que darle al Cesar lo que es del Cesar, la película es muy buena y divertida, y tiene algunos momentos geniales. Si rascas no le sacarás mucha chichas, pero bueno, no por ello se deja de ver buen cine de entretenimiento.

Lo que sí que me choca un poco es que la pongan tan por las nubes, como si fuera una obra maestra del cine moderno o algo así, cuando tiene los mismos defectos que se le critica a muchas películas Dineyanas. Este cine, por mucho que quieran negarlo, sigue encorsetado en los mismos tópicos del ratoncito, aunque creativamente sean unos hachas. Desde luego compararlo con Miyazaki me parece poco menos que un sacrilegio.

Knut dijo...

Menuda alegría más grande me has dado Ataulfo, te he echado particularmente muuucho en falta compañero.

En cuanto a la peli, no digo que sea mala ni que esté bien hecha y realizada. En cuanto a puesta en escena, detalles y especialmente diseño de personajes son los mejores. El mismo Wall-e es un ejemplo de ello, a pesar de que recuerde una barbaridad al de Cortocircuito, jejeje.

A mi me choca mucho el contraste creativo tan brutal que existe entre los cortos iniciales y el largometraje en sí. Gracias a dios en los cortos Pixar no ha perdido en absoluto, y es justamente eso lo que aumenta el mosqueo. Pueden hacer algo de calidad con historias, no digo ya profundas, sino con contenido. El apelar a lo políticamente correcto me entristece sobremanera, es como si Orson Welles se dedicara a rodar únicamente capítulos de Xena. Fíjate que Toy Story no trata en el fondo más que de la amistad, en colectivo, alguien que llega nuevo a un sitio y se hace amigos. Esa sencillez es parte de su magia y todo colabora para hacer posible tal cosa, desde los personajes hasta la misma historia.

Walle es cierto que comienza muy bien, joer a mi el trailer de hace año y pico me emocionó y todo. Tonto de mi pensé que había una suerte de homenaje a Sturgeon. Fue todo un golpe ver la nave generacional, la consecuente historia de amor (sustentada en el sacrificio, porque W aunque mono no es precisamente guapeton, está anticuado y todo eso, pero es con su amor sacrificante que logra abrir los ojos a su ipod curvoso... repugna por dios!! Tópico!!!)

El asunto no es si rascar o no, sino que todo eso está en la superficie. Ya me gustaría a mi poder rascar nada, pero desde hace mucho el cine Pixar es superficial. Que tal acumulación de talento artistico haya pasado a ser una fábrica de Calidad Comercial entristece sobremanera.

En tan corto espacio de tiempo se ha convertido en una especie de filial de Disney menos coñazo. Porque joer también ellos saben diseñar personajes. Dejar de hacer comedia musical romántica para hacer comedia romántica no es precisamente un avance. Bueno, lo admito, avance si es.

Y ya digo yo me lo pasé moderadamente bien, mucho mejor al principio... pero al día siguiente no me tenía en mi del cabreo, juas juas juas.

Un abrazo infinito y pásate más por aquí, porfa! :)