jueves, 17 de septiembre de 2009

A modo de disculpa

Si aún queda alguien por ahí interesado en lo que esta mierda de sujeto piensa, cosa que a estas alturas sería indudablemente un milagro, sólo me queda el pedir perdón y el dar una explicación.

Aunque podría dar algunas explicaciones de índole personal, lo cierto es que ninguna de ellas ni la suma de todas ellas se vería ante mis ojos como una disculpa realista. Los que me conoceis en la realidad ya sabeís desde hace años que sufro (o mejor hago sufrir) lo que podría llamarse tranquilamente el Síndrome del Descastao, salvo porque yo sé que no es un Síndrome, sino algo que depende de mi voluntad y es por ello por lo que la vergüenza que siento no es poca ni ligera.

Soy alguien que permamente vive en modo huida, las razones en su literal verdad no me son conocidas, pero tampoco puedo decir que sea ignorante een ese sentido. En la práctica se traduce en que desparezco con una habitualidad sorprendentemente para alguien que no hace deporte ni siquiera contemplándolo.

Sin embargo aunque la apariencia y parte de la realidad parecen significar que no me acuerdo de nadie más que de mi propia persona no es cierto. Aunque no hay muchas personas de las que pueda decir que quiero, son bastante más de los que merecería, por lo que es sorprendente que a pesar de mi descastadura habitual, aún haya personas de los que quiero que a su vez me quieren.

Por todo esto sé que esta disculpa sabe a poco necesariamente, pero igualmente es cierto que no os vaís de mi cabeza y corazón como podría pensarse de mi actitud,

Perdonadme, Egan, Antonio Mentes de Ácido, mi querido Anónimo Que Ya Sé Quién Es (estupenda Intrépido, menudo gustazo, jejeje), Zarox, Angie, Padawan y ese puñadito de personas que se ha intgeresado por mi o que sin hacerlo se ha pasado por este blog alguna que otra vez.

Espero dar una continuidad a todo esto mayor que las de ahora.

Mientras tanto: os quiero.