sábado, 24 de septiembre de 2011

Horda 2.0

De alguna manera el bueno de Heinlein acude siempre al rescate, y es que no hay nadha como un buen universo futurible humano invadido por una horda de apestosos monstruos filocomnistas a los que erradicar a base de consagrar a base de balazos, mamporros y armas imposibles cuya única función es matar con dolor.

Mi tradicional último refugio narrativo son y han sido los videojuegos. Un vicio que conseguí desde que tengo memoria, con el que he ido creciendo de la mano. Es problablemente junto al comic el arte del siglo pasado que más desprecio padece del mainstream , pero que curiosamente ha mantenido a salvo una calidad y mimo por historias comerciales que hoy en día es un imposible.

Uno enfrenta la actual Furia de Titanes con cualquiera de los God of Wars de las playstation y no puede menos que echarse a llorar. Más quisiera Matrix alcanzar la madurez narrativa de un Half Life, en donde la inmersión del jugador es inalcanzable para ninguna peli comercial de cifi y la mayor parte de las no comerciales. No hay película de terror que inquiete como el primer Silent Hill. Ni épica como la de un Gears of Wars, un Halo o Resistance.

Así que cuando la furia que me sostiene, la ira que me agarrota,  no sabe qué camino tomar y menos uno de cierta inteligencia, me entrego al vil y animal asesinato consolero.

Desde el segundo GOW no he vuelto a encontrar un modo más rápido de soltar adrenalina. Si bien la historia no es que sea para tirar cohetes, hay en ella cierta épica conceptual que sé que nace en Heinlein, y que con todas los peros que se quieran, a mi me funciona. Si añadimos a Heinlein la épica de la fantasía comercial rancia uno se encuentra con una mezcla demoledora.

El universo humano está al borde de la extinción, así que no queda más que un ganar o morir tan extremo que es imposible que los pocos que queden no actuén como uno sólo. Juegas con la idea de que sostienes en el mando toda la esperanza de la humanidad, pero no para ser un héroe chachi, sino porque no queda otro modo de sobrevivir, y lo haces en unión a tus hermanos. Ains, hay un punto emotivo en esos tipos rudos, cansados pero con pelotas de acero, un ejército de hermanos.

Ay, ay. No he acabado la campaña principal porque me acojona el que se termine, jejeje, pero esoty dando caña extensa a los modos multijugador y, sin pensarlo, me topo con el videojuego para el que he nacido, la modalidad multijugador con la que he soñado toda la vida.

El modo Horda 2.0.

5 tiposdesplegados en un mapa en el que ola tras ola de hordas alienígenas, con bichos cada vez más gordos y cabrones, exparcen sus tripas. Ni 300 ni hostias, 5 nada más y nada menos, que saben que van a morir. Oh, añade al conjunto cantidades ingentes de posibilidades estratégicas, no sólo por el mapeado sino por la posibilidad de gastar los puntos ganados en situar alambradas, torres de misiles e incluso un mecha que es apoteósico. Armamento espectacular en extremo, con algunas armas devastadoras. La posibilidad de ejecutar estrategias conjuntas que, en niveles por enciam del 10, es absolutamente necesario.

La epicidad es absoluta y en ocasiones hasta te duelen los huesos de la tensión.

Los que tengaís el juego y una cuenta en el Live añadid mi gametag: Tontiploster.

Lástima el no poder editar los nombres como en los juegos de antaño, una oleada de Rajoys o Zapatitos debe ser expléndida. ^Porque en el Gears of Wars no matas, destrozas, desgarras, partes por la mitad con tus sierras mecánicas, cortas cabezas con hachas alienígenas, arrancas cabezas y las pisoteas. Basta el pequeño esfuerzo de imaginar a Esperanza Aguirre tras la máscara del bicho en cuestión o de Zaplana, de Berlusconi o todos los Chávez, de Obama, de tu jefe, del liberado por el sindicato, del vecino ruidoso... en fin, un descargar que la Linde no puede perseguir, y que en el fondo implica lo que todos sabemos.

Al final ellos ganan siempre... ains





1 comentarios:

Frankie dijo...

No soy jugador, pero dicen que los videojuegos podrían ser la estructura narrativa más perfecta. Si narrar consiste en hacerte vivir algo, está claro que los games estarían en la cima de la pirámide. Y lo que quedará por venir...

Y había por ahí un ensayete donde salían todo un porrón de beneficios para la mollera, aparte de la gozada en sí.

Que si reflejos, que si planificación, que si no se que más. Te vas a convertir en un neuroóptimo del copón, jaja

Salute