jueves, 30 de junio de 2011

Ser y estar

No soy un filósofo, en realidad hasta ahora he participado de una visión épico-histórica, probablemente con la incosciente intención de querer verme a mi mismo en medio de algún tipo de tragedia que justificara todos mis avatares. Pero al poner en un atillo el conjunto de mis tristezas observo que no son lo que creía sentir, en realidad lo mío es la pena, un justo castigo por querer parecer ciego.

Descubro con eso las honduras de mis miserias, pero ayayay, donde esperas encontrar avismos sólo ves charquitos, muchos de ellos, tantos que desde cierta distancia parecen seguramente un lago. No hay honduras sino se escarba y no se puede cavar si uno no es capaz de constestar absolutamente nada ante la pregunta de ¿quién eres? ¿Qué es lo que quieres?

Me confundí al interpretar el significado práctico y profundo de lo que significa el Otro, como suele pasarme las mayúsculas me confunden, y creo que soy cuando solo estoy, y que estoy cuando sólo soy.

Tengo 37 años y soy el completo responsable de todo cuanto me ha acontecido y me acontece, sucede que si bien en este mundo de lejanías digitales, tan producitivo a la hora de proponer vías de escape, soluciones de huidas, me he significado y pronunciado siempre, no es así en mi vida real. No creaís que trato de exponer el hecho de que Knut es una farsa, ni de coñas, creo sinceramente que es la máscara que me ha posibilitado el poner el careto más acertado que he encontrado nunca. Yo no quiero ni he querido nunca ser como Knut, sin embargo él responde a la pregunta de ¿quién eres? mejor que José Luis Martínez Lozano. Y ojo con lo que he dicho, JLML es alguien para mis padres, para mi hermana, para mi hija y la que hasta ahora ha sido mi pareja. Pero es un alguien con tantas parcelas ocultas que no pueden saber contestar a la anterior pregunta. Sé lo que significo, lo que soy para Clara porque me lo ha hehco saber y sentir en momentos radicales. Sin embargo empieza a conocerme de verdad ahora, tiene catorce años, es una niña, mi chica. Por todo esto me gustaría aprender a borrar las barreras entre Knut y JLML, ser y estar al mismo tiempo, completo y con la dignidad debida, la que realmente me pertenezca, sin épicas ni apariencias reconfortantes. Me he quejado toda la vida de estar sólo, ayer mismo. Pero eso es falso. Nunca he estado solo, mi soledad me la he ganado en mi fantasía, es una falsa apariencia que me he creado para sentenciar que mi ser y mi estar son mierda. Tanto Knut como yo hemos estado siemore acompañados, y por ello sólo puedo sentir una gratitud infinita. Por muchas piedras que halla colocado en mi parcela han habido y hay gentes dispuestas a sacar la persona, el alma que habita estos huesos. Por eso no puedo mñas que agradeceros la compañía, la hermandad. A Antonio y toda su familia, que siempre me acojen con amor sin importar lo esquivo y lejano que soy con todo el mundo, me avergüenza el ser tan inutil en agradeceros vuestra existencia, el amor y el cariño que me mostraís, la calidez que me da vuestro hogar. En cuanto pueda estar y ser sano os debo un regalo, ojalá pudiera ejercer de tito astral con Juan. A Angie y Zarox, que han venido aquí a conocerme, a mi, a mí. A Egan por hacerme sentir tan acompañado, por ofercerme su hombro, su persona, recibiendo tan pocquito, tanto silencio. Te quieor compañero y ojalá pueda ir algún día a darte el abrazo que te mereces. Pero también a Izaskun, a Iván y, especialmente, a Gonzalo, con quienes me porté como un bicho y a quienes traicioné. Lo siento, me siento indigno, menor, pequeño y sucio. Y a Instanton, a Pesanervios, a Moquete (no sé ni qué decirte más que postrar mi amor hacia tí), a Pad, a Noala (mi héroe, cuánto he deseado ser como tu), a Rosa que sólo ha pasado sus ojos por aquí pero a quien debo, en tan poco tiempo, tanto. Te quiero Rosa, llevo tu mandala, tu casa, tus besos y tus abrazos con la dignidad que un hombre del desierto lleva su turbante o un niño africano sus ojos.

Gracias a todos, porque yo, aunque ya no suelo, no lo estoy. Gracias por acompañame.

lunes, 27 de junio de 2011

La piscina

La casa de mi pareja, que es donde vivo, tiene una piscina que no es una piscina. En realidad tiene muchas cosas que no son lo que parecen. Las ideas vienen en racimo sin que necesariamente exista una vinculación entre ellas. Escribo piscina y tu lector imaginarás seguramente algo que no tiene que ver con lo que me motiva a usar esa palabra. Esta piscina es en realidad un charco verde de cierta profundidad, en ella hace mucho tiempo que nadie se baña ni ve ni de lejos una gota de cloro. No es bonita, no tiene un agua azul que invite a bañarse ni indique en absoluto ninguna idea relacionada con el lujo. De hecho si cualquier persona que lleve en la cabeza las ideas habituales asociadas al concepto piscina d seguro sentira un rrechazo inicial, una suerte de asco educado.

Sin embargo es la parte más hermosa de la casa, quizás porque es a su manera toda una urbanización, el hogar de una ecología cambiante y riquísima, pero también una magnífica maestra. La naturaleza es una cruel manera de odiar el vacío, cada aspecto material que hace factible la vida favorece una invasión del resquicio. Y es una puta muy jodida la naturaleza, no es difícil ver a las infinita ranas zampándose a las hermosas libélulas veraniegas, tampoco es raro ver a una serpiente zampándose perezosamente a su vez a una rana. Atrae la piscina a cientos de pájaros. Nunca he sido muy amante de saberme especies de animales ni de plantas, un urbanita normal como yo sólo quiere bichos en la tele. Esas cosas son para las pelis o los libros, especialmente los de fantasía coñazo.

Con el tiempo he ido teniendo la sensación de que esa piscina se ha ido ensanchando progresivamente hasta ganar el tamaño dedl mundo entero. Quizás si fuera astronauta lo que verían mis ojos desde la epifánica órbita sería una inmensa bola verde llena de ranas, mosqiitos,serpientes e insectos que desconozco. Temo que si hecho un vistazo a mi enciclopédico diccionario filosófico de Ferrater Mora me encontraré en cada entrada pintorescas definiciones de la piscina, pues de algún modo toda la filosofía, y no sólo la occidental, cabe en ella.

A pesar de que la casa se quemara todo lo verde siguió ahí fuera, durante los largos meses que hemos estado en Dos Hermanas (debo hacer una entrada de ese pueblo algún día) la parcela ha sido ocupada por conejos y gatos, y salvo estós últimos, todos los demás siguen aquí. Reconforta la idea de habitar un lugar tan concurrido, de caerme redondo, fulmidado por vete tu a saber qué mal, sé que de mi se alimentarían rápidamente un sin fin de formas de vida. En ese final, lo único que se perdería realmente de mi sería la capacidad de escribir, reflexionar, follar y en general todas esas importantes tareas que sólo perduran en la formalidad, es decir, en que los que vendrán y los que se fueron están ontológicamente ligados por ser lo mismo, quizás por ello queramos tanto atar lo humano a etenidades que seimprre han sido ajenas. Entonces la piscina vendría a mi, a abrazarme y consumirme como sólo la naturaleza sabe amarte.

martes, 21 de junio de 2011

No seas miel

o te comerán las moscas.

Alguien me lo escribió la semana pasada en una servilleta. Como el Rexona es una ida que no me avandona o me abandona, en este preciso momento no distingo entre letras.

Me siento muy atorado en cuanto a ideas, tengo las neuronas en modo cuello dee botella, por eso, por mor de economizar tanto espacio como densidad eidética, la única conclusión que puedo sacar del mensaje anterior es esta: es hora de dejar de lloriquear.

Tengo el karma que tengo porque lo he labrado.

Así pues esto es un compromiso: he vuelto, lo quedaba de mi, los huesos que son el único apego del ego, esto es, lo que sostienen los dedos que esto escriben.

Llevo tanto tiempo sin cuidarme que la tarea/descubrimiento de que es exclusivamente una misión mía me ilusiona tanto como me aterra.

Me regalé el primer tomo de Cerebus y he visto otra vez Léolo, ains, hay una edición en castellano de El valle de los avasallados, algo que esperé sin esperanza tanto tiempo que sólo soy capaz de ver la carga simbólica, es decir, la nada íntima que eso implica. es muy doloroso perder la intimidad, mucho más saber que esta ha sido un desierto. Joder hay una belleza ontológica en el desierto, quizás parecido al momento en el que un griego veía aparecer la gorgona al fondo de su vaso. el miedo paralizante dde saberse muerto en cada instante vivido.

salud.

sábado, 11 de junio de 2011

Mis pertenecias

Quisiera estar lo suficientemente sano como para poder decir algo positivo respecto a mi cumpleaños. Llevo 27 años sin celebrarlo, nisiquera en la intimidad. Imagino que es el karma que me he ganado con el conjunto de mis acciones y, sobre todo, inacciones. En todo caso sólo se me ocurre hacer inventario de lqs cosas que poseeo. Verdaderamente mío son:

- una cama, no tiene más de unas semanas, pero es mía.
- ropa
- libros.
- una tele.
- tres consolas
- tebeos
- un anillo jipi
- un mandala que me regaló una amiga, junto a un gorrito de lana
- un dibujo que me regaló mi hermano astral.

Eso es todo cuanto poseo, el conjunto de cosas que puedo llamar mío.

Las cosas son a fin de cuentas renglones, se pueden borrar e ignorar.

Por lo pronto agradezco el no tener un alma inmortal. Sería una putada.